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Ponen bajo fianza a jovencita que asesinó a su abusador 

Chrystul Kizer llegó en Uber a la casa de Randall Volar. En el lugar, la joven pasó varias horas en el lugar, tras las cuales disparó al sujeto con una pistola que llevaba consigo y después prendió fuego al domicilio.

El fallecido estaba bajo una investigación policial sobre posesión de pornografía infantil y, además, lo joven confesó que éste la había abusado sexualmente con anterioridad.

La muchacha había conocido al hombre después de que éste llevara a cabo publicaciones dentro de una página web que ha sido señalada por permitir el tráfico sexual.

Chrystul aseguró en una entrevista que Volar abusaba de ella y después le daba dinero y regalos. Además, lo acusó de haberla usado para ganar algunos billetes a cambio de que ella tuviera relaciones íntimas con otros hombres.

Él era un adulto, y yo no, así que escuché.Chrystul Kizer. 

El Juicio

Tras dos años de no recibir una sentencia por la corte de Wisconsin, Estados Unidos, y de estar dentro de las rejas, la muchacha fue sometida a la libertad condicional por medio de una fianza de 400 mil dólares que se pagó el lunes pasado.

El ataque fue realizado por la joven cuando tenía 17 años de edad, el 5 de junio de 2018, cuando salió de la cárcel, Kizer llevaba consigo una bolsa de cartas que ha recibido de distintas personas que han apoyado su caso y la han declarado una víctima de las circunstancias.

El dinero para liberarla fue liquidado por las donaciones de cientos de personas que la apoyaron a través de la fundación Chicago Community Bond, la cual se encargó de hacer la colecta.

Esta acción solamente permite que la muchacha viva su proceso en su domicilio, pero aún sigue el juicio por el que podría obtener una condena a cadena perpetua por el homicidio y el incendio premeditados que llevó a cabo.

De acuerdo con la defensa de Chrystul, el hombre había cometido varios delitos sexuales en contra de ella y que había sido aprehendido en 2018, pero liberado poco después.

Sin embargo, la fiscalía local tiene evidencias de que Kizer realizó una publicación en Facebook en la que mostró un arma de fuego y decía que no tenía miedo de volver a matar.